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Al cumplirse los cinco años de la muerte violenta del Hno. Roger de Taizé, verdadero hermano universal, de la que me hice eco en Ciberiglesia, la Comunidad de Taizé ha lanzado algunos vídeos con entrevistas a su fundador. Os invito a visitar lo que no sabíamos del Hno. Roger.
Al cumplirse los cinco años de la muerte violenta del Hno. Roger de Taizé, verdadero hermano universal, de la que me hice eco en Ciberiglesia, la Comunidad de Taizé ha lanzado algunos vídeos con entrevistas a su fundador. Os invito a visitar lo que no sabíamos del Hno. Roger.
Me llama poderosamente la atención cómo arranca la entrevista. A la pregunta sobre qué queremos para los que vienen a Taizé (jóvenes en su mayoría), él responde que, ante todo, que sean escuchados, no para recibir consejos y directivas, sino para liberar en ellos el amor que llevan dentro.
Escuchar a los jóvenes... Parece una contradicción, porque vivimos en un mundo donde los niños y los jóvenes pueden llegar a ser verdaros tiranos, sin control, sin límites claros, reyes y emperadores de la casa. Sí, les oímos, oímos sus gritos y protestas, sus órdenes y urgencias. Pero, ¿les escuchamos? ¿Escuchamos sus miedos y esperanzas, sus preguntas profundas, sus alegrías, sus testimonios, sus valores...? ¿Tienen sus ideas y sugerencias verdadero poder para cambiar el presente? Hemos construido un mundo para ellos pero sin ellos. Cada día se incorporan más tarde al mercado laboral, a la vida política, a la comunidad cristiana. Tomamos decisiones que les afectan, pero no les consultamos. Y en ellos habita la presencia del Resucitado, esperando ser escuchado también, que nos habla y nos salva.